1.º Día (Miércoles) MARRAKECH Bienvenidos a Marruecos, el país de los contrastes. Llegada
a Marrakech, asistencia y traslado al hotel. Las llegadas
fuera de programación podrían incurrir en gastos
adicionales por traslado privado. Cena y alojamiento
2.º Día (Jueves) MARRAKECH Desayuno. Marrakech no se visita: se vive. En esta jornada
exploramos su alma, desde los cuidados jardines de
la Menara —un antiguo sistema de riego traído desde
el Atlas por canales subterráneos— hasta el Palacio
de la Bahía, joya de la arquitectura del siglo XIX, con
techos pintados y patios llenos de naranjos. El recorrido
incluye también el Mellah, el antiguo barrio judío, y
continúa hacia el alma palpitante de la ciudad: la Plaza
Jemaa el-Fna. Narradores, acróbatas, músicos gnawa,
herbolarios y tatuadoras de henna conforman un teatro
vivo. La plaza no solo entretiene: embruja. Recorremos
los zocos: un universo de especias, lámparas de cobre,
telas bordadas y objetos únicos. Visitamos también
una farmacia bereber, donde descubrimos aceites
esenciales, jabones de argán y remedios milenarios.
Tras el almuerzo, recomendamos alguna actividad o
cena espectáculo opcional. Alojamiento.
3.º Día (Viernes) MARRAKECH-RABAT (320 kms) Desayuno y salida hacia Rabat, capital administrativa
y joya de serenidad. Su carácter elegante y tranquilo
contrasta con la vitalidad de Marrakech. A la llegada,
almuerzo libre y visita de sus símbolos: la majestuosa
Tour Hassan y el solemne Mausoleo de Mohamed V,
custodiado por la Guardia Real en vistosos trajes de
gala. Terminamos con un paseo por la blanca Kasbah
de los Oudayas, donde las callejuelas desembocan en
un balcón sobre el río Bouregreg. Por la noche, cena en
un restaurante local. Alojamiento.
4.º Día (Sábado) RABAT-TÁNGER (250 kms) Después del desayuno partimos hacia Tánger, ciudad
cosmopolita de mil leyendas. A la llegada, check-in y
panorámica guiada: el mítico Cabo Espartel, donde se
abrazan el Atlántico y el Mediterráneo, y las enigmáticas
Grutas de Hércules, con la entrada en forma de mapa
de África (entrada no incluida). Tarde libre para pasear
por la Corniche. Cena y alojamiento.
5.º Día (Domingo) TÁNGER Desayuno. Día libre. La recomendación estrella: excursión
opcional a Chefchaouen, el pueblo azul, encaramado
en las montañas del Rif. Sus calles encaladas de
índigo, sus fuentes y su ritmo pausado lo convierten
en una postal viva. Regreso a Tánger por la tarde. Cena
y alojamiento.
6º Día (Lunes) TÁNGER-VOLUBILIS-FEZ (300 kms) Desayuno. Salida hacia Fez. Primera parada en Volubilis,
la gran ciudad romana del norte de África. Caminaremos
por el Decumanus Maximus hasta el Arco de Caracalla,
entre mosaicos que aún narran mitos de dioses y héroes.
Seguimos a Meknés, ciudad imperial de Moulay Ismail,
con su bulliciosa plaza El-Hedim y la imponente Puerta
de Bab Al-Mansour, considerada la más bella del país.
Llegada a Fez al atardecer. Cena y alojamiento.
7.º Día (Martes) FEZ Desayuno. Fez es un viaje dentro del viaje, un regreso
a los orígenes. Tras el desayuno, comenzaremos con
una panorámica desde las murallas para contemplar
la ciudad extendida como un tapiz infinito. A nuestros
pies se abre la medina de Fez El-Bali, la más antigua y
monumental de Marruecos, declarada Patrimonio de
la Humanidad por la UNESCO. Nuestra ruta comienza
en el Palacio Real, con sus siete puertas doradas, y nos
conduce a Bab Boujloud, la icónica puerta azul, umbral
al laberinto medieval. Dentro, más de 9.000 callejuelas
se entrelazan en un mundo fascinante: madrazas como
la Bou Inania, con sus inscripciones coránicas; funduqs
donde aún se comercia como en siglos pasados; barrios
especializados en oficios que sobreviven intactos. Visitaremos
las legendarias curtidurías de Chouara, donde
el cuero se tiñe en cubas multicolores siguiendo técnicas
que no han cambiado en mil años. Recorreremos zocos
de especias, de artesanos del metal y de tejedores,
donde el martillo y el telar marcan el ritmo del día. Y en
la plaza Es-Seffarine escucharemos el sonido metálico
de los caldereros trabajando el cobre, tal como lo hicieron
sus ancestros. Tras tanta intensidad, disfrutaremos
de un almuerzo en un restaurante típico dentro de la
medina, rodeados de mosaicos, patios y fuentes que
evocan la vida señorial de otra época. La tarde queda
libre para volver a perderse entre callejones, explorar
tiendas de alfombras, descubrir talleres de cerámica azul
de Fez o simplemente dejarse arrastrar por la atmósfera
magnética de la ciudad. Cena libre y alojamiento.
8.º Día (Miércoles) FEZ-CASABLANCA-MARRAKECH (545 kms) Desayuno. Larga jornada de carretera con paradas.
En Casablanca, almuerzo libre en la Corniche y visita
opcional a la Mezquita Hassan II, una de las más grandes
del planeta, con su minarete de 210 m sobre el océano.
Los viajeros con vuelo desde Casablanca serán trasladados
al hotel. El resto continuará a Marrakech para
despedir el circuito. Cena y alojamiento.
9.º Día (Jueves) MARRAKECH Desayuno y traslado de salida al aeropuerto. Fin de
los servicios